Agenda y admisión
Citas por profesional, por consultorio y por servicio, con la admisión del paciente en el mismo flujo. Menos tiempo en ventanilla.
Agenda, admisión, historia clínica e indicadores construidos sobre los servicios que presta tu IPS, no sobre los formatos de un producto genérico. Para instituciones donde el equipo hoy lleva registros paralelos porque el sistema no deja.
Citas por profesional, por consultorio y por servicio, con la admisión del paciente en el mismo flujo. Menos tiempo en ventanilla.
Los formatos que usa tu IPS, no los de un producto genérico. Cada servicio registra lo que necesita registrar.
Contable, facturación y lo que ya esté andando. El sistema entra a la operación, no la reemplaza de golpe.
Del servicio prestado al documento emitido, sin volver a teclear. Con el XML firmado y el CUFE guardados en tu propia base.
Ocupación de agenda, ausentismo de pacientes y tiempos de atención. Los números que se necesitan para decidir cuántos profesionales contratar.
Quién vio y quién modificó cada registro. En salud, el registro de quién hizo qué es parte del sistema, no un extra.
Consulta externa, salud ocupacional y apoyo diagnóstico no registran lo mismo. Se levanta servicio por servicio antes de diseñar.
La pantalla que usa el profesional durante la consulta es la que decide si el sistema se usa o se esquiva. Se prueba primero, con profesionales reales.
Agenda y admisión primero, historia después, facturación e indicadores al final. Cada módulo entra a producción cuando está listo.
Se estrena en un servicio y se extiende. Nunca todos los servicios el mismo lunes.
Si tu IPS presta servicios estándar, un producto hecho es más barato y conviene. El desarrollo a la medida se justifica cuando el servicio que prestás no encaja en los formatos del producto y el equipo termina llevando registros paralelos para poder trabajar.
Es lo más habitual: se deja lo que funciona —contable, facturación— y se construye solo la parte que hoy no está resuelta, con las dos conectadas.
Los datos son de la IPS, siempre. Nosotros los tratamos únicamente para operar el sistema, con permisos por rol y registro de quién accede a qué. Esto queda por escrito en el contrato antes de empezar.
Agenda y admisión utilizables están entre seis y doce semanas. Historia clínica depende de cuántos servicios distintos haya que modelar, y se entrega por servicio.
Una llamada de treinta minutos alcanza para saber si tiene sentido trabajar juntos y cuánto cuesta lo que tienes en mente.